La Impotencia de la Realidad

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He estado leyendo algún artículo de Low Tech Magazine y me ha parecido extremadamente interesante. Es cierto que ciertas ideas me parecen demasiado extremas. Mantengo mi opinión sobre que los mayores problemas climáticos son culpa directa de la actividad de las grandes empresas y no del día a día de la gente - es cierto que lo primero viene influenciado por lo segundo, pero también al contrario - y que por tanto el sacrificio mayor debe ser las grandes y no del pueblo.
Sea como sea, es maravilloso imaginar estos mundos, utópicos o no, donde se mejoran los problemas de la sociedad con tan solo un par de cambios tontos. Pero es matador ver que acaban siendo imposibles por la realidad en la que vivimos.
El problema señalado por antonomasia es el capitalismo, y estoy muy de acuerdo con ello, pero en verdad tiene unas raíces más profundas: la competitividad. Gran parte de las ideas que defiende Kris son profundamente inspiradoras. Dejar de lado este estilo de vida consumista y con complejo de perfección, y aceptar las consecuencias de las dificultades de la vida: una web de un negocio local no tiene por que estar operativa las 24 horas, ni tienes por que tener cualquier producto al alcance de tu mano en cualquier momento.
Pero este sistema solo funciona si todo el mundo participa. Por mucho que un edificio, una ciudad o una nación entera siga esta filosofía, si la nación de al lado decide abusar de esta con todo el poder que esté en su mano va a destruir el sistema sin mayor dificultad. El sistema en el que vivimos no ha llegado hasta aquí por ser el mejor, sino porque la propia evolución lo ha llevado a acabar con el resto como si de una especie invasora se tratara.
Y no hago más que toparme con este muro. Da igual si es en un contexto informático, energético, económico, social o de vivienda. Siempre acabo con el mismo cliché de conclusión: "es culpa del capitalismo". Y la solución para la mayoría de estos problemas deberían ser las leyes, protegiendo el sistema decidido frente a sus atacantes.
Pero ni siquiera esto es suficiente, sobre todo en un mundo tan globalizado como en el que vivimos. Las influencias externas existen, y no me malinterpretes, son extremadamente beneficiosas. Pero el sistema que se propaga no es aquel donde su población viva mejor, sino el optimizado para reproducirse. Es decir, el que mejor se venda, el que mejor se imponga.
Parecería que la solución fuese un único sistema global - hola Karl - pero antes dije algo que el probable que te haya chirriado, "el sistema decidido", y es que esta decisión habrá sido totalmente subjetiva. Puede que maximice ciertas variables de forma objetiva, pero la elección de que optimizar siempre va a ser subjetiva y nunca va a adaptarse a todo el mundo. Esto sin tener en cuenta si quiera el poder que se daría a aquellos que controlasen ese sistema.
Parece que ninguna alternativa es viable en la práctica. Además de la imposibilidad de traerlas a la realidad en un mundo como el que vivimos.
Y pareciera que no hay nada que hacer. Se pueden imaginar mundos idílicos, pero lo poco que puedas traer de ellos al mundo real no será más que una parodia de si mismo explotada por otros para sus propios intereses.
Impotencia...