Presente, Pasado y Futuro

Vivimos una relación muy rara con el presente, pasado y futuro. Siendo pequeños aprendemos estos conceptos como divisiones claras. El pasado son aquellas historias lejanas que nos cuentan, practicamente fantasiosas. El futuro son aquellas que imaginamos, igual de alejadas de la realidad y congeladas en un estado permanente de lejanía. Con el tiempo estas ideas se van fundiendo, o eso parece. Más bien se expanden y dividen.
La losa del tiempo acaba cayendo sin piedad sobre nuestras espaldas, demostrándonos a las malas que el futuro era más presente de lo que pensábamos. La distancia temporal se amengua, y empezamos a empaparnos de historias que vinieron antes de nosotros. Empezamos a procesar que nuestra vida pueda ser in media res.
Pero considero que cada vez más este desarrollo mental se queda estancado ahí, dejando entrever las costuras de una sociedad cada vez más infantilizada, más inocente.
En realidad este supuesto fundido no ha sido más que una expansión. La del presente sobre pasado y futuro. Se crean unos nuevos términos para definir esta amalgama de tiempos: el pasado y futuro personal. Pero esos otros que parecían tan ficticios no han desaparecido, tan solo se han alejado lo suficiente como para que no molesten en la vida diaria. Han pasado a ser el pasado y futuro históricos.
Y estos antiguos tiempos, repudiados y alejados de la vida adulta - o al menos de la joven adulta según lo que puedo confirmar - siguen siendo aquellos de nuestras primeras etapas de vida. Un mundo de hace más de un siglo que intentamos tratar como real pero no podemos evitar ver como ficticio. Un futuro completamente incierto al que decidimos no mirar por su falta de implicaciones.
Personalmente siempre me ha fascinado la Historia. Empecé primero por las fantásticas, mundos ficticios como el de Fallout. Pero le descubrí un toque muy interesante a la de la hache mayúscula, sus implicaciones reales. El tiempo invertido en aprender estas historias apasionantes además me hacía conocer el mundo real.
El problema es esa barrera invisible entre el pasado personal y el histórico. He notado como a lo largo de mi vida el primero ha ido empujando al segundo cada vez más, pero nunca llegando a fusionarse.
Recientemente me he vuelto a interesar por la historia, pero esta vez desde una visión más alejada de las batallitas y decisiones políticas y más centrada en el pueblo y la cultura.
No ha sido la primera vez que lo hago, pero quizá si la primera desde los 16 años y ha sido... raro, extrañamente cercano.
Puede que hayas pasado ya por esto hace tiempo y yo te esté pareciendo ingenuo, que le voy a hacer. Y si por el contrario aun no lo has sentido te recomiendo que lo intentes.
Sea como sea, haciendo esto esos dos pasados se diluyen más. No puedo afirmar para nada que se hayan fundido entre si. Probablemente sea tan solo una expansión más del dominio personal. Pero te hace ser más consciente de la relación que hay entre todo y la situación real que toma el presente.
Y quiero pensar que a partir de cierta edad empiece a ser normal pensar así, espero. Pero me preocupa ver que sobre todo en muchos jovenes no lo sea. Siento que hay muchos movimientos que tratan de cambiar el mundo y lo hacen basados en la ficción que ven como pasado y para la ficción que ven como futuro. Y esto incluye también a los que deciden no hacer nada, viviendo en la burbuja de su presente.